Beneficios de la Terapia Breve
Los principales beneficios y ventajas de la terapia breve estratégica
Las cualidades de la terapia breve estratégica que hacen de este enfoque especialmente valioso son las siguientes.
1. Es una intervención terapéutica de corta duración
El primero de los beneficios resulta bastante evidente: tal y como su nombre indica, la terapia breve estratégica es de corta duración. Y es que esta forma de intervención psicológica fue concebida desde el principio como un proceso que pueda ser realizado en pocas semanas, para evitar así que vaya pasando el tiempo y los pacientes se frustren (algo que, lamentablemente, hace que algunos pacientes dejen de acudir al psicólogo y desanden todo el recorrido realizado con el terapeuta).
Por otro lado, la terapia breve estratégica está en las antípodas de quienes ven la terapia como prácticamente un estilo de vida, acudiendo a su sesión semanal durante años (en muchas ocasiones sin necesitar realmente ir al psicólogo), algo que tiene que ver con lo que veremos a continuación.
2. La terapia se centra siempre en el problema
Otra de las características de la terapia breve estratégica que la hacen interesante para muchas personas es que en ella se pone mucho énfasis en acotar muy bien el problema a abordar, el origen del malestar de la persona. Es decir, que no se centra en los síntomas ni en las diferentes manifestaciones de lo que afecta negativamente al paciente, sino en lo que ha desencadenado la situación general de la que la persona quiere salir.
3. Su simplicidad hace que sea fácil de seguir
En el proceso de psicoterapia, los pacientes no necesitan afrontar una gran cantidad de retos ni memorizar muchos aspectos teóricos de lo que les ocurre o deberían hacer, lo cual hace que la experiencia sea más llevadera y las posibilidades de frustrarse disminuyan.

4. La terapia se centra en el presente
La terapia breve estratégica parte de la idea de que la mayoría de problemas que llevan a la persona a la consulta del psicólogo están ahí porque la persona, sin darse cuenta, mantiene activas en el presente dinámicas de comportamiento que mantienen a flote la causa de su malestar (aunque no por ello sea la culpable del dolor emocional que sufre). Por eso, este tipo de psicoterapia pone el foco en el presente, desde la idea de que no es necesario conocer el origen pasado del problema, sino su manifestación en el aquí y ahora. Esto permite que el proceso sea más sencillo y resulte más accesible, dado que no todo el mundo está en condiciones de comprender exactamente cómo se originó todo.


